Chelsea Dinosaurs

Buenos días. Lo primero, ponerse al día. Habíamos dejado pendiente el simulador 3D de los Red Arrows, y teníamos hora para las 10:20. Allí llegamos, y gracias a la amabilidad de un empleado del Museo de Ciencia nos pudimos saltar la cola e ir directos a la tercera planta.



Además, en típico caso madre coraje, la nuestra consigue colar a los mayores en el simulador 360. Para qué contaros. Mejor lo véis (y oís).


Memorable documento:



Así como nosotros hemos tenido nuestros jabalíes campando por la ciudades, en Londres deben de estar teniendo zorros; este en particular, en el callejón entre el Natural History Museum y el Science Museum. Muy pintoresco. Falta detrás, saltando a acaballo un arbusto, un Lord, y enfrente un ecologista.


A continuación intentamos el abordaje del NHM. De todas las visitas en las que teníamos entradas con antelación, esta es la única en la que controlan, no sólo la fecha, sino también la hora. Y lo van dejando claro mientras haces la cola. Vas pensando que igual cuela; que igual lo avisan a gritos como algo disuasorio para que la gente no abuse; piensas que a lo mejor, si les das un poco de pena, y les dices que tienes el vuelo esta tarde y que si esperas a la 1pm - la hora de nuestras entradas, aún son las 11am - los niños se tienen que ir sin ver el museo, a lo mejor se apiadan y te dejan pasar. A los cuartos que ves que mandan a toriles, con cara de saber dar pena tan bien como cualquiera de nosotros, te queda claro que es un esfuerzo vano, y que ha que reorganizar el día.

Así que decidimos dar paseo hacia Sloane Square para bajar Kings Road desde el principio, y tocar base en determinadas tiendas que ya llevamos identificadas (se intuye el peligro).

El paseo bien, muy mono, muy bonito barrio, y muy hermoso el día. Recorremos bucólicas calles; atravesamos el pequeño grupo de vecinos charlando a la salida de la misa del Domingo; bellas panaderías en las que sirven el brunch...





Llegamos a Sloane Square e iniciamos el descenso, entrando lo primero en una pequeña plaza peatonal con restaurantes y tiendas, a la que se accede por un florido soportal. 


No sabemos muy bien por qué, no vemos mucha actividad, qué raro... Le frente (y pico) tomado por Zara y sus variantes, está claramente abierto, aunque sin mucho público. Oh, amigo. El resto de tiendas está claramente cerrado, y un cartelito en cada puerta le da rango de ley: horarios de Pascua... Sunday closed. A joderse. Brutal rebaja a la expectativa de lo que queda de paseo comercial por Kings Road.

El paseo está bien; la calle, bastante muerta. Sólo algunas tiendas abiertas donde claramente no haremos las compras de nuestra vida. Pasamos ante la casa donde me guardaban mis cosas durante 3 meses hace 24 años mientras yo me desangraba en el corazón del glamour, y localimos un correcto japo-peruano, que para Londres resultó ser hiper-razonable.








Y bus de vuelta para, esta vez sí, acceder al Mueso de Historia Natural. Vamos, los dinosaurios, corazón de la visita y por lo que vamos allí el 90%. Aunque hay que reconocer que sólo el edificio merece ya la pena. Pero hay cosas que se hacen inseparables en nuestras mentes, como este sitio y Una noche en el Museo, aunque no fuera aquí. 











¿Habéis visto qué bonita gorra?





Llegando a casa.



Cena en Pizza Express (éxito) con un par de bajas por el efecto mascarilla-free.


Solución: takeaway.


Mañana... poco más. Vuelta a casa.

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